lunes, 19 de marzo de 2012

La arena electrónica



Marisa Pineda

Jamás creí que iba a decirlo ¿Dónde quedaron los comerciales de las hemorroides? ¿Qué hicieron con los de la úlcera, de las várices y de la onicomicosis? se me hacían asquerosos pero hoy creo que eran más bien científicos. Les extraño en el horario estelar en la televisión abierta, tomado éstos días por el horroroso te lo dije, por el ciudadano como Usted y como yo que a muchos nos tiene hartos y por políticos y otros tantos ciudadanos sobreactuados que mueven más a la risa que a la reflexión. Es la arena de la televisión, la catedral de los medios electrónicos lista para la lucha estelar, la presidencial.

Es verdad que elegir al Presidente de la República es asunto por demás importante; que decidir quiénes serán nuestra voz en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República no es poca cosa; que en México el sufragio costó mucha sangre y hoy en día cuesta un buen de dinero; que la democracia es asunto de participación. Todo ello cierto, por eso mismo los de A dos de tres nos preguntamos ¿En verdad esa propaganda tan mala da tan buenos resultados, que vale la pena copar los espacios a niveles que superan el hartazgo y llegan a ser vomitivos? ¿Hay acaso alguna máxima de la mercadotecnia política que indique que entre más infame el comercial, mejores los dividendos? 

En esto de la propaganda por más que uno le busque no logra identificar a rudos y técnicos. Por un lado los organismos electorales. Ya lo dijimos ¿Qué al caso involucrar niños? Pues ¡dale! Ahí sigue el chamaco balbuceando su llamado a que participes, que es nuestro mejor derecho. ¿Nuestro? Niño, no alcanzas edad para votar ni en la consulta infantil. ¡Por favor! En su labor motivadora el escuincle tiene como relevo a un tenor soltando a toda voz el famoso, como ya odioso, “te lo dije”. El anuncio, que recrea una pesadilla, es, en efecto, una pesadilla.

Del bando de las autoridades, los que se lanzan con todo desde la tercera cuerda son los sobreactuados que llaman a denunciar los delitos electorales. Si bien tales ilícitos no son asunto de risa, sus anuncios sí. Como el de las doñitas víctimas del abusón tendero, que ofrece un dinerito a cambio del préstamo de la credencial de elector. A la doña se le van los ojos en el billete, pero puede más la conciencia cívica y sobreactuada hasta la carcajada insta a denunciar el hecho, recriminando “abusan con nuestra necesidad”. 

Ese es otro punto. La propaganda en las pantallas sólo la protagonizan personajes pobres o clasemedieros. La alta posición económica y social no es parte de este tipo de comerciales, obvio carecen de necesidades de las cuales abusar, pero resulta que también están exentos de ser víctimas o responsables de timo electoral alguno. Todo se concentra de la mitad hacia abajo en la escala económica, o lo que es lo mismo: al jodido joderlo.

Y si de actuaciones rebasadas se trata nadie como el honrado campesino que invita a su amigo a seguir su ejemplo y denuncie al funcionario que los amenaza con quitarles los apoyos si no gana el partido que promueve. La autoridad lueguito detuvo a los delincuentes electorales, los castigó y al delator no le quitaron el "apoyo". Es curioso que en los comerciales electoreros al dinero se le llame por su nombre sólo cuando es para un fin turbio. Sobre la celeridad en la investigación, persecución e impartición de la justicia nos queda claro que se trata de un comercial y oficial.

En esto de los anuncios, por el bando de los partidos políticos está el ciudadano como Usted y como yo que ya nos tiene hartos, porque en cada corte comercial sale una vez sí y otra también. Pero los que han producido cada perla son los del verde; la mejor, la de la señora con su hijo en brazos buscando desesperada a su vecina para que la ayude porque el niño tiene fiebre. Al ver al niño enfermo, la vecina ¿qué hace? ¿La acompaña a buscar un médico? ¿Le aplica un remedio casero? ¡No! Empieza con un discurso sobre las deficiencias en los servicios de salud pública. El chamaco ardiendo en calentura y la mujer no es ni para ponerle fomentos de agua fría. El escuincle a punto de convulsionar y ella instalada en oradora, parloteando sobre la iniciativa del susodicho partido para que cuando no nos den las medicinas, nos las paguen. 

Para rematar aparece un legislador ostentando que su fracción propuso los vales de medicina e inmediatamente, en lo que equivale a la letra chiquita de los contratos, completa “para que esto sea una realidad falta que los senadores lo aprueben”. ¡Oquelá! ¿Para qué la rudeza de las verdades a medias? Como dijeran los del otro anuncio, “abusan de nuestra necesidad”.

Y todo eso ocurre mientras los protagonistas de la lucha estelar, la presidencial,  se preparan para salir rumbo al ring de la contienda electoral. El muchacrema toma el micrófono y anuncia: Respetable público prepárese, esto apenas comienza.

Muchas gracias por leer éstas líneas y con ello hacer que esto valga la pena. Ya sabe, comentarios, sugerencias, invitaciones, mentadas y hasta felicitaciones en adosdetres@hotmail.com en Twitter estamos en @MarisaPineda, le da seguir y listo, lo más seguro es que no compongamos al mundo, pero nos vamos a divertir intentándolo.
Que tenga una semana libre de rudezas innecesarias.

(PD: Don Autoridad, cuántos inocentes fueron víctimas esta semana de la delincuencia organizada. Más allá de la Justicia Divina ¿Hubo ya justicia para ellos, o eso nada más se ve en los anuncios oficiales? Si espera que el olvido termine de sepultarlos, error: no se nos olvida.)

lunes, 5 de marzo de 2012

Gaspar, Tobías y el sacrificio humanitario


Marisa Pineda

Gaspar es joven, su mirada tristona mueve a la simpatía y su cuerpo refleja que la vida no ha sido amable con él. Tobías es un galán de barrio, aunque viejo está bien conservado y goza de cabal salud. Gaspar y Tobías son de los tantos perros rescatados por Grupo Laika. De no ser por sus voluntarias, Gaspar hubiera muerto de hambre y Tobías aplastado por algún vehículo en el distribuidor vial. La libraron, pero ahora Gaspar, Tobías y todos los perros y gatos de Sinaloa están en riesgo de convertirse en historia de aprobarse, tal cual está, la iniciativa de Ley de Protección a los Animales, que contempla el “sacrificio humanitario” de ambos.

Por esos vaivenes de la vida esta su amiga fue a dar a Grupo Laika, en calidad de hogar temporal para perros. Y llegó Gaspar. En sus facciones se percibía que alguno de sus antepasados fue french poodle, o intento de esa raza. Era un costal de huesos forrados con piel y el cuerpo marcado por una perra vida. Eso sí, Gaspar llegó bien acicalado y luciendo un vistoso corbatín verde, cortesía de la veterinaria a donde lo llevaron las chicas de Laika, tras rescatarlo.

En pocos días Gaspar se ganó el corazón de la familia. Fuimos testigos de cómo aprendió a perder el miedo a los humanos, a comer con tranquilidad, a echarse sin tener siempre una ruta de escape y a dormir cerrando los dos ojos (al principio sólo cerraba uno), eso fue lo que más tiempo le llevó. Gaspar jamás atentó contra los muebles y sus necesidades siempre las hizo donde se le indicó, parecía que había llegado entrenado. Un sábado, Grupo Laika nos informó que una familia se había interesado en adoptarlo y en unas horas pasarían por él. Lloramos con moco de burbuja incluido. Lo que nos conforta es saber que está protegido. Aún así, seguimos extrañándolo.

A diferencia de Gaspar, a quienes las chicas de Laika le llamaron así al encontrarlo el 6 de enero, Tobías llegó a casa sin nombre. Lo rescataron en un puente al norte de la ciudad. Aquí se le puso Tobías. Es un chihuahueño con mucho porte y actitud. Llegó en espera de que lo reclamaran, pues su físico denota que tuvo familia. Nadie lo procuró y es posible que lo abandonaran porque envejeció.

Los años no han mermado a Tobías, que mantiene la pinta de galán de barrio y actualmente está en franca recuperación de la esterilización que se le practicó antes de entregarlo a su nueva familia. Lo esterilizaron como a todos los perros y gatos que rescatan tanto Grupo Laika como Fundación Huellitas, cuyas voluntarias dan ejemplo de lo que es una solución decente y efectiva a la sobrepoblación de perros y gatos en las calles.

Laika y Fundación Huellitas, como otros grupos, promueven la esterilización porque está comprobado que es la solución a la sobrepoblación de perros y gatos. Esterilización, no el “sacrificio humanitario” que propone la iniciativa de Ley de Protección Animal de Sinaloa para todo aquel perro o gato que vaya a dar a los Centros de Bienestar Animal. Esterilización, no los cinco días para adoptarlo, reclamarlo o sacrificarlo.

De aprobarse la iniciativa, tal cual está, todo perro o gato en la vía pública estará en riesgo de que la “voladora” lo pepene y vaya a dar al antirrábico. Una vez ahí, sólo tendrá cinco días antes de que lo electrocuten sin importar si está sano o enfermo, si tiene pedigrí o si está entrenado para rescate, guía, detección de drogas o para comer las croquetas con cuchillo y tenedor. 

Sólo cinco días para que el dueño lo reclame o alguien lo adopte; de ser así, para poder llevarse al animal habrá que pagar al Gobierno los gastos que este ocasionó (transporte, perrera, comida, etcétera). Caso contrario, el susodicho animalito será electrocutado. Adiós.

Visto así, uno descubre que Centro de Bienestar Animal es un eufemismo para decir rastro, y que  matar perros y gatos sanos tiene más de sacrificio que de humanitario. Además está ese otro asunto, el del dinero ¿Qué es más sustentable financieramente? ¿Abrir antirrábicos o promover campañas masivas de esterilización, gratuitas o a bajo costo? 

Organizaciones protectoras de animales en otras entidades han hecho eco a los grupos sinaloenses. La Alianza por el Bienestar de los Animales de México, A.C. emitió una carta pública donde expone que la solución a la sobrepoblación de perros y gatos está en la esterilización, no en el exterminio. Esto en base a recomendaciones de la propia Organización Mundial de la Salud, así como en la experiencia de Toluca y Oaxaca donde la sobrepoblación se ha controlado efectivamente mediante la esterilización.

La moneda está en el aire. En A dos de tres deseamos que los legisladores reconsideren y no hagan válido aquello de que “La prueba de que el hombre es la más noble de todas las criaturas es que ninguna otra lo ha negado jamás”.

Por cierto, “Mani” busca hogar definitivo. Es un perro que en la última manifestación en el Congreso del Estado, buscó refugio en los manifestantes, quienes lo arroparon y ahora está en espera de que lo adopten. Su nombre es porque lo rescataron en la mani-festación.

Muchas gracias por leer éstas líneas y con ello hacer que esto valga la pena. Comentarios, sugerencias, invitaciones, mentadas y hasta felicitaciones por favor en adosdetres@hotmail.com En Twitter estamos en @MarisaPineda

Que tenga una semana bien perrona.

(PD: Don Autoridad ¿Cuántos inocentes cayeron esta semana a manos de la delincuencia organizada? ¿Hubo ya justicia para alguno de ellos? Más allá de la Justicia Divina. Si espera que el tiempo termine de sepultarlos, se equivoca: no se nos olvida.)




lunes, 27 de febrero de 2012

¡Los matachines!


Marisa Pineda

Por muchos años la cuaresma sacó uno de mis miedos más enraizados, más ocultos y disfrazados a los ojos de los demás: el miedo a los matachines. Desde que tengo uso de memoria en cuanto oía o divisaba a los matachines era de encerrarme, desviar el camino cuadras enteras para sacarles la vuelta o correr al establecimiento más cercano a refugiarme hasta que pasaran y pudiera huir de ellos. Así fue hasta el jueves pasado en que gracias a un niño, a quien ni conozco, vencí tal temor. ¿Cómo lo logré? Haciendo el ridículo.

Para esto, los del Departamento de Investigaciones de A dos de tres aclaran. Los danzantes disfrazados de seres mitológicos que llegan a las calles de Culiacán en cuaresma se llaman judíos o fariseos, no matachines.  Pertenecen al grupo indígena mayo yoreme, asentado en comunidades al norte de Sinaloa. Su presencia es una manda en agradecimiento a algún favor concedido o en espera de recibir. El origen del error en el habla popular se pierde en el tiempo, pero los matachines son otros; distintos en indumentaria y fecha para su danza. La danza de matachines se baila el 24 de diciembre y, eventualmente, el día del Santo Patrono de algún pueblo. No es lo mismo el nacimiento de Cristo que la pasión de Cristo, recalcan. Luego de su cápsula cultural, continúo.

El Miércoles de Ceniza, estando en casa escuché el peculiar sonido que encendió la alerta personal: ¡matachines! El jueves, iba por el centro de la ciudad, con la guardia baja, cuando los voy divisando a no más de diez metros de distancia. ¡En-la-m!. Intenté cruzar la calle pero no pude, los camiones urbanos amenazaban a todo ser vivo bajo la banqueta. Sentía que la gente me empujaba, y en verdad lo hacía, hacia la esquina donde estaban los danzantes. Logré detenerme a esperar que el agente de tránsito marcara el alto y así poder alcanzar la otra acera, pues, para mis males, el único negocio en el cual podía refugiarme estaba al otro lado de la calle.

Pero el agente vial estaba más ocupado infraccionando carros mal estacionados, que en mi callada urgencia. Los segundos se me hacían eternos y el tránsito ni intenciones de dejar de hacer boletas. Porca miseria. En eso un dedo me señaló y una doña a quien ¡en mi vida había visto! Exclamó: “mira, la señora no les tiene miedo a los matachines”. De que buena gana le hubiera dicho No sea Usted determinada y busque otra forma de quitarle el miedo a su hijo, pero me topé con la mirada del plebe. Estaba tan asustado como yo, pero el todavía no aprendía a disimularlo.

Quizá porque me vi retratada en él, o porque andaba de buenas, o porque soy una ruda con alma de técnica, me acerqué al chamaco (como de unos seis años), y le pregunté si había visto la lucha libre. Apenas movió la cabeza para afirmar. Le dije que los matachines eran como luchadores enmascarados, pero en vez de luchar bailaban. Que sus máscaras eran peludas porque estaban hechas de cuero de animales, y que tenían cuernitos porque eran de seres imaginarios, como los de las caricaturas. Ya sé que el argumento no es muy científico, pero la improvisación no dio para más.

Ahí me tiene como participante del Foro del Saber, explicándole al plebe que la faldita que llevan en la cintura está hecha de una planta llamada carrizo. Que lo que llevaban enredado en las piernas se llama tenábari y son unos cascabeles hechos con capullos secos de mariposa a los que se les mete una piedra para que suenen. El niño logró hablar “¿De mariposa?”.  Sí,  de una que se llama Cuatro Espejos. Le platiqué que los matachines en realidad se llaman judíos y que no hablan entre sí mientras tienen las máscaras puestas. Quise decirle que ese silencio es parte de la manda pero me dio antes su deducción, “no hablan porque las máscaras no los dejan mover la boca”. Chico listo.

Recordé a los matachines de mi niñez, cuando nació el miedo. Eran grupos más numerosos, vestían  pantalones y camisa blanca. Había uno que abría paso sonando un látigo. El que pedía el diezmo llevaba una alcancía de madera con una imagen de la Virgen María. Entonces reparé que estos matachines sólo eran tres. No iba el del látigo, ni llevaban la imagen de la Virgen y tampoco la alcancía de madera. Estos vestían mezclilla y hasta bermudas;  uno llevaba huaraches, los demás calzaban  tenis, y en vez de alcancía acercaban un vaso de plástico. Ahí empezó el alivio.

Le pedí al niño que observara bien el cuadro. Tras el silencio sonrió y dijo Tiene máscara pero sus shorts no son de luchador, son como de señor. Exacto. Con el perdón de la etnia pero esas máscaras no van con calzones largos de cuadritos. Algo se pierde al verlos así. En vía de mientras nosotros perdimos el miedo. Nos animamos a acercarnos, echamos una moneda en el vaso y para celebrar los buenos resultados de la sicoterapia de banqueta bailamos al lado de los matachines (¡que se llaman judíos!). Hice el ridículo moviéndome como aspas de lavadora. Unos chamacos de preparatoria se sumaron al barullo. Suficiente desfiguro para mí. Seguí mi camino, mientras la doña le gritaba al niño “ya deja ahí, ya vámonos”.

Un día después, por el mismo rumbo, cachorro menor, conociendo mi fobia, me dijo burlona: mira, ahí están tus amigos los matachines. Por primera vez en mi vida pude responder: ya no les tengo miedo. Para corroborarlo reté ¿quieres ver cómo bailo con ellos?

Muchas gracias por leer estas líneas y con ello hacer que esto valga la pena. Comentarios, sugerencias, invitaciones, mentadas y hasta felicitaciones por favor en adosdetres@hotmail.com En Twitter, nos encuentra en @MarisaPineda le da seguir y listo. Lo más seguro es que no compongamos el mundo, pero nos vamos a divertir intentándolo.

Que tenga una semana libre de miedos.

(PD: Don Autoridad, ¿Cuantos inocentes cayeron esta semana a manos de la delincuencia organizada? ¿Hubo ya justicia para alguno de ellos? más allá de la Justicia Divina. Si espera que el olvido termine de sepultarlos, error: no se nos olvida.)


 Las imágenes se presentan sin afán de lucro.

lunes, 13 de febrero de 2012

Los reyes de las librerías


Marisa Pineda

No son los presidenciables, ni los que dan reglas infalibles para ser feliz o hacerse rico, no, en Culiacán los reyes de librerías y puestos de revistas son los narcos.

Hará cosa de nada los de A dos de tres hicimos excursión por el centro comercial más popular de la ciudad. Al visitar el departamento de libros y revistas de la tienda del buhíto corroboramos lo que ya habíamos visto en otros rumbos: cantidad de libros sobre El Cartel de Aquí, El Cartel de Allá, La Verdad del Cartel de Este Lado, La Historia Secreta del Cartel de Enfrente y un buen de títulos por el estilo. Al voltear hacia las revistas la historia era igual, una amplia colección de portadas con el mismo tema.

Y si creíamos que los quehaceres del narcotráfico eran asunto de morbo nacional, equivocación. Pasar la vista de las mesetas a los anaqueles fue sólo para descubrir que la cuestión era también portada de conocidas revistas de de circulación internacional. Menos mal que los narcotraficantes no cobran regalías por uso de imagen, fue lo único que atinamos a decir.

Días atrás, por rumbos de otras librerías (que no hay ni muchas) nos habíamos percatado de que los temas de hoy son los barones de la droga y los presidenciables, en ese orden de popularidad. El que una banda de plebes armados traiga en vilo a toda una colonia, a comercios y rutas de camiones; que hay grupos de secuestradores que destruyen familias enteras con sus fechorías; que un par de chamacos asaltó 400 minisupers, no, ellos no van a las hojas de los libros, esas son para los narcotraficantes, los demás se quedan en las páginas policiacas.

En los puestos de revistas del centro, buscando sopas de letras y crucigramas (las recomiendan para prevenir el Alzheimer) ya habíamos visto que las revistas de viejas bichis (escondidas en su bolsa de plástico transparente, cual marca el reglamento) cedieron amablemente su sitio en el exhibidor a prestigiadas publicaciones nacionales, otrora distinguidas por tocar temas políticos, y hoy más dedicadas a presentar sesudas investigaciones sobre el crimen organizado. Como son publicaciones serias no ofrecen imágenes sangrientas en sus portadas, ni siquiera en la de sus ediciones especiales sobre el tema, a cambio viene una foto, tipo pasaporte, del personaje en cuestión. Ver la nueva distribución en el revistero, hizo que los del Departamento de Circulación y Suscripciones de A dos de tres exclamaran: cuando la sangre desplaza al placer, algo no está bien.

Hojeando los libros sobre el narcotráfico encuentra que al igual que con los llamados “narcocorridos”, a los cuales tanto fuchi les hace uno, estos también tienen su fórmula: hace una compilación de los hechos delictivos documentados de tal o cual personaje. Les da un tratamiento intelectualoide para quitarles el tono original de nota roja. Añade un par de entrevistas a ciudadanos de a pie, dos entrevistas más a estudiosos de las ciencias sociales (de los autoproclamados especialistas en el tema), otras dos a creadores artísticos e igual número a artistas populares, se sugiere sea alguno que, obvio, cante alguno de los corridos del personaje en cuestión y ¡listo!

Para enriquecer su obra puede colocar la letra de algún corrido a manera de prólogo, así como hartas fotografías, esas sí bien sangrientas y explícitas, al cabo van en el interior y son para que no decaiga el interés del lector.

El título del libro es muy importante, las recetas más probadas son aquellas que ofrecen al lector un pase exclusivo para conocer la verdad absoluta, lo no revelado. Lo secreto vende, de ahí que se sugiere que el título incluya expresiones como “La verdad de…”, “Los archivos secretos de...” Igual puede ponerse minimalista y dejar como título el nombre del personaje o su apodo, ya en el subtítulo puede ir el gancho en la línea tradicional “Fulano de tal. Su historia”  o, de nuevo, el lado misteriosón, “Fulano de tal. La historia no contada”, por poner un ejemplo.

No incluya en su libro entrevistas a los familiares de aquellos que sin deberla ni temerla murieron al quedar atrapados en medio de algún enfrentamiento. Ellos, a quienes se les ha llamado “daños colaterales” en la guerra contra el narcotráfico, van al final, en un anexo de cifras, de datos duros. Sin nombres, sin rostros, sin lugar para las lágrimas, sólo un número más a la estadística.

Es pertinente añadir al libro fotografías, muchas fotografías, de los excesos del personaje en cuestión; de sus mansiones, sus ranchos, sus autos, sus alhajas, sus armas de última generación bien enjoyadas, sus mujeres, todo eso que provoque el morbo y ¿Por qué no? Un momentáneo dejo de envidia en el lector, quien páginas más delante, ante las crónicas e imágenes de las masacres, quedará convencido que ninguno de esos bienes materiales paga la tranquilidad suya y de su familia. O bien opta por la popular máxima de “más vale cinco años como rey que cincuenta como buey”.  Al final, el libro, como todo libro, dejará tantas moralejas como número de lectores. Total, así son los trabajos de investigación.

Muchas gracias por leer estas líneas y con ello hacer que esto valga la pena. Ya sabe, comentarios, sugerencias, invitaciones, mentadas y hasta felicitaciones por favor en adosdetres@hotmail.com y en Twitter estamos en @MarisaPineda le da click en seguir y enseguida Usted y nosotros puede que no compongamos el mundo, pero nos vamos a divertir intentándolo.

Que tenga una semana bien bonita, como de crónica de sociales.

(PD: Muchas gracias al Instituto de Cultura de Culiacán por su atenta invitación a la inauguración del Modular Inés Arredondo. Felicidades.)

(PD bis: Don Autoridad, cuántos inocentes murieron esta semana a manos de la delincuencia organizada. Hubo ya justicia para al menos uno de ellos, más allá de la Justicia Divina. Si cree que el olvido terminará de sepultarlos, error: no se nos olvida).